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El estrés laboral perjudica el rendimiento y productividad de tus colaboradores. Como empresas, hacer algo al respecto debe estar incluido en tu cultura organizacional ¿sabes cómo combatirlo? La respuesta es simple: pausas activas.

En 1930, un joven estudiante de la facultad de medicina de la Universidad de Praga, Hans Selye, observó como todos los pacientes que pasaban por su consultorio, sin importar la enfermedad, mostraban síntomas parecidos.

Cansancio, fatiga general, pérdida del apetito y baja de peso, eran los síntomas comunes. Las observaciones de Seyle son consideradas los inicios del estudio del estrés. 

El joven, años después profundizó sus estudios y uno de sus hallazgos fue que enfermedades relacionadas al corazón, los trastornos mentales y emocionales, eran consecuencia de exponerse continuamente a situaciones estresantes. 

No normalicemos decir “estoy estresado”

Es normal escuchar “estoy estresado”, y en un ambiente laboral, mucho más. Hemos normalizado las situaciones que aumentan los niveles de estrés, sin tomar cartas en el asunto.

Si bien desde las empresas no podemos controlar todo lo que provoca estrés en tus empleados, si puedes fomentar la realización continua de las conocidas pausas activas. A continuación te contamos de ejercicios mentales y físicos para cuidar de forma integral la salud.

Una mente sana pone todo en orden 

Según la Organización Mundial de la Salud, el estrés laboral es la duodécima causa de muerte más importante a nivel mundial. Teniendo en cuenta esto, comencemos a despejar la mente y mantenerla sana.

Uno de los ejercicios que puedes fomentar es el de respiración. Con una postura correcta, cierra los ojos e inhala aire, aguanta un poco y luego libéralo. Asegúrate de repetirlo 10 veces. 

Te puede ser útil: ¿Sabes la importancia de las pausas activas?

A veces son tantas cosas al tiempo, que los pensamientos no logran engranar. Así que llegó el momento de tomar un café, té, o lo que prefieras, caminar unos minutos al aire libre, si tus labores lo permiten, o incluso hablar con tus compañeros de temas no relacionados al trabajo.

Vamos a mover el cuerpo

El cuerpo también pide movimiento en horario laboral, existen pausas activas para activar partes superiores e inferiores del cuerpo, que se pueden realizar sin inconvenientes. 

Por ejemplo, para el cuello, puedes moverlo hacia adelante y hacia atrás, hacia un lado y luego, con ayuda de tu mano hacia el otro lado. Para los hombros, se recomienda movimientos circulares hacia adelantes y hacia atrás.

No nos olvidemos de las manos, para cuidarlas realiza movimientos circulares con tus muñecas hacia afuera y luego hacia adentro. Para la espalda, ponte de pie, separa un poco tus piernas e inclina tu tronco hacia adelante, como si quisieras tocar tus pies. 

Tus piernas necesitan moverse

En un trabajo de oficina las piernas no suelen verse muy involucradas, pero también necesitan pausas activas. Comencemos por las rodillas, estando de pie, flexiona y levanta una pierna y sostenla contra tu pecho, repite con tu otra pierna.

Ahora, lleva tu pie hacia atrás, con la ayuda de tus manos intenta llevarlo hasta tus glúteos, sin presionar de más, repite el ejercicio con la otra pierna. Por último, realiza movimientos circulares con cada uno de tus tobillos.

La ansiedad, el estrés laboral y problemas en la salud mental se han disparado, y aún así las pausas activas se convirtieron en una tarea considerada “innecesaria”, pero recuerda a tu equipo que nadie más va a cuidar su salud como ellos mismos.