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Veinte años atrás, el Fútbol Club Barcelona le daba la bienvenida a uno de los jugadores que marcarían la historia de este deporte. Un Lionel Messi de 13 años, actual jugador del PSG, iniciaba su carrera como deportista, sin saber que pronto sería considerado, en numerosas ocasiones, el mejor del mundo. 

Con todos los obstáculos imaginables y todos los triunfos que pudo conseguir, Messi, ahora en el PSG,  se convirtió en una figura representativa del Barcelona. Y aunque aún cuesta imaginar a Messi con una camiseta de otro color, el mundo ya lo detalló con la camiseta azul del Paris Saint-Germain.

Pasaron 20 años en un mismo club, una ciudad que se convirtió en el hogar de la familia que conformó y en dónde ha permanecido la mayor parte de su vida.

Pero, el mundo profesional es incierto para todos, estés en una cancha o detrás de un computador. Ahora, este jugador que tantas pasiones despierta en todo el mundo, como cualquier otro mortal, se enfrenta al desafío de iniciar desde cero en un nuevo lugar de trabajo.

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“Me hubiera gustado irme de otra manera”

Las condiciones no siempre van a ser perfectas. Es probable que algunas relaciones laborales no queden en su mejor punto, o tal vez, toque renunciar a proyectos en los que habías invertido esfuerzo, sudor y mente, para alcanzar un nuevo desafío.

Además, no fue fácil para Messi, tampoco tiene que ser fácil para ti. El legendario jugador fue transparente en su despedida del Barcelona, y aunque fue una decisión muy difícil de tomar, Messi optó por un nuevo reto, un nuevo equipo y otro lugar en donde brillar. 

Llegó el tiempo de saltar al agua

La estabilidad laboral es cómoda, ese sentimiento de seguridad es válido. Los nuevos retos laborales se pueden sentir innecesarios, pero realmente no es así. 

Las demandas en el mercado no paran de crecer, y tal vez, quedarte quieto en el mismo lugar por muchos años, puede ser perjudicial para capacitarte en nuevos conocimientos y conocer las innovaciones de tu carrera profesional.

Crecer como personas y profesionales siempre va a ser una buena opción. Tal vez no todo salga cómo lo esperas, y es un panorama que tienes que considerar en tu decisión, pero tomar el riesgo significa aprender y eso siempre es una decisión acertada. 

De igual forma, sabemos que salir de la zona de confort que da un buen empleo, para entrar a un lugar en el que van a demandar nuevas ideas, proyecciones y resultados más exigentes, puede no provocar un sentimiento emocionante.

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Sin embargo, al otro lado, en la cancha y con el equipo que aún no conoces, las sorpresas pueden ser muy positivas, con resultados que no sabías que podías dar y la satisfacción personal de haber alcanzado un reto que antes ni siquiera pensabas.

El tiempo pasa, pero nunca es tarde

No todos comenzamos a los 13 años nuestra carrera profesional, y aunque pareciera que a los 34 años no pasa nada si comienzas de nuevo en otro lugar, como el caso de Messi, en el fútbol sí importa.

Ahora, muchos dicen que a los 40 y más años, las empresas no quieren dar oportunidades o no son justas en la remuneración salarial. Pero, las compañías valoran la experiencia de sus colaboradores, sus ganas de trabajar y las ideas que pueden aportar a los proyectos en marcha. 

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Así que no, nunca es tarde para decidir lanzarse al agua en el mercado laboral, iniciar nuevos proyectos en compañías que no conoces y apostarle a crecer profesionalmente con los desafíos de enfrentar un camino desconocido.

Lionel Messi ha sido ejemplo de muchas cosas a lo largo de su carrera. También puede serlo para quienes juegan todos los días en la cancha de sus oficinas. En esta ocasión nos enseña a tomar riesgos, a decirle sí a los retos y optar por un lugar desconocido para trabajar, aunque parecía tener toda su vida profesional asegurada en un mismo club.